Mundo ficciónIniciar sesiónLa entrada a la prisión de Nyara estaba envuelta en una niebla espesa que parecía absorber la luz del sol. Elena, oculta tras un velo mágico que disimulaba la forma redondeada de su vientre, avanzó con cautela. Kael caminaba a su lado, silencioso, siempre vigilante.
Al cruzar la entrada, un frío punzante cortó la piel, pero Elena apretó los puños y mantuvo la compostura. Frente a ellas, en una celda hecha de luz sól







