Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche Elena tuvo un sueño cálido.
Un fuego suave, sin llama visible, que la envolvía como un recuerdo que aún latía.
Estaba en una llanura blanca. No había cielo ni suelo. Solo niebla suspendida y silencio.
Y entonces lo vio.
Darek.







