Mundo ficciónIniciar sesiónEl bosque parecía respirar a su alrededor. Cada hoja, cada rama, susurraba secretos antiguos. Pero para Elena y Darek, ese susurro era una advertencia.
—Lo siento —dijo Elena, mirando hacia el oscuro manto que se extendía más allá de los árboles—. No estamos solos. Darek alzó la vista, sus ojos brillando con determinación. —Los sabuesos del abismo no tardarán en encontrarnos. Pero no huiremos. Esta vez somos nosotros quienes cazamos.






