Mundo ficciónIniciar sesiónFaltaban cinco días para la luna nueva cuando el Saelith se alzó en mitad de la noche con un rugido agudo.
Kael fue el primero en aparecer. —¿Qué pasa? —El Velo… tiembla. Alguien está intentando forzar una grieta —gruñó el Saelith, desplegando sus alas, que ahora brillaban con un fulgor rojizo. Elena se levantó como pudo. Su vientre estaba bajo, el bebé se movía sin cesar. —Nyara —dijo—. Está intentando llegar al Abismo antes que yo. Quiere li






