Mundo ficciónIniciar sesiónEl refugio estaba en silencio. La tormenta de la noche anterior había dejado una humedad densa en el aire, y un velo de niebla cubría los árboles como si la tierra misma contuviera la respiración.
Lucía caminaba con pasos firmes por el perímetro, dejando marcas de protección con el polvo de piedra lunar que había conseguido de los elementales. A cada paso, murmuraba antiguas palabras que resonaban suave, casi como un canto. Palabras que no se pronunciaban desde los tiempos de las primeras






