Los días fueron transcurriendo de manera lenta, Irina tan solo salía de su cuarto para cambiar de ambiente, e ir a la biblioteca por unos cuantos libros; a la distancia lograba observar que los hombres que trabajaban para Dmitriy se movían como hormigas en un lugar a otro, durante aquellos días no había tenido contacto directo con su captor.
La mucama era quien se encargaba de hacerle llegar la comida y todo lo que ella pidiera hasta su habitación, claro está lo que estaba dentro de lo permitid