Irina despertó sintiéndose recuperada, con ayuda de la mucama lavó su cuerpo y se vistió, en aquel amanecer tenía un nuevo propósito, uno en donde desafiaba y se contradecía debido a lo que había sucedido en el pasado.
—No quiero que me traigas el desayuno, iré a comer en la mesa donde lo suele hacer Dmitriy —la mucama abrió los ojos de golpe, aquellas palabras fueron difíciles de comprender para la mujer que había escuchado la manera en la que ella se expresaba sobre Dmitriy en su ausencia.
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