96. Bajo el fuego y el silencio.
Bajo el fuego del silencio
No supo qué lo movió primero: el instinto, la adrenalina, tal vez todos los años de experiencia que tenía en el servicio. Pero lo importante es que lo hizo. Lo consiguió. Saltó sobre Samuel, movido por un impulso repentino e instintivo. Todos sus años en el servicio lo habían convertido en un hombre altamente eficaz, rápido, que no tomaba más de una milésima de segundo en considerar una decisión y ejecutarla.
Saltó hacia el frente, apoyando las manos en las caderas de