97. El enemigo.
Movido por todos los instintos que había adquirido con la experiencia, a pesar de su corte de edad, comenzó a atravesar las tumbas. Al parecer, el francotirador no había logrado ver a Samuel, que escapaba. Pero tenía una precisión brutal, y de no ser porque Arturo era un experto en aquello, muy seguramente ya hubiera acabado con su vida.
No podía dar ni una sola oportunidad; un solo despiste podría significar la diferencia entre la vida y la muerte. Y tampoco, a pesar de que había descubierto e