47. Sacrificio.
Me senté en la silla bastante asustada. Un mes era muy poco tiempo. Demasiado. Prácticamente eso era lo que necesitaba para poder recuperar el medicamento contra el insomnio. Incluso, aún así, tal vez fuera muy poco tiempo incluso para eso. Apenas estaba comenzando a comprender las visiones, o mejor dicho, al menos apenas había tenido una visión.
Necesitábamos tiempo para entenderlas del todo, para saber qué era lo que detonaba aquellas alucinaciones y eliminarlas del medicamento, cerrarlas o h