42. Ecos del futuro.
42 ecos del futuro
Corrí hacia donde estaba mi madre, con el corazón acelerado. Era consciente que aquello era una loción, pero no podía discernirlo. Solamente podía sentirlo, realmente sentirlo, lo profundo en mi interior, porque era consciente de que aquello era, en efecto, consecuencias del medicamento. Pero era mi madre, ahí, después de tantos años, después de haberla perdido para siempre, sentada en el alféizar de la ventana, con la luz de los ojos golpeando verificadamente su rostro.
Cuan