La mañana estaba demasiado tranquila para lo que se avecinaba.
Ryan se bajó del auto con el ceño fruncido, mirando el letrero del estudio:
*"Equilibrio y Armonía"* escrito con letras doradas y una flor de loto al lado.
—Equilibrio y armonía… —bufó—. Esto es una trampa, estoy seguro.
Julie le pasó por delante con una sonrisa que no ayudaba en nada a calmar sus sospechas.
—No seas dramático, solo es yoga.
—Solo es yoga —repitió él—. Así empiezan todas las tragedias modernas: “solo es yoga” y