Christopher ajustó los puños de su camisa blanca con manos firmes pero tranquilas. La corbata negra ya estaba en su lugar, perfectamente simétrica. En el gran espejo de la habitación que alguna vez fue de su abuelo, se veía distinto. Más maduro. Más seguro.
Hoy era su boda.
Una sonrisa se le escapó al pensar en Alisson. Recordaba el primer beso, su risa aguda que siempre lo desarmaba, la forma en que fruncía el ceño cuando estaba concentrada, como si el mundo no existiera fuera de su pequeña bu