El Centro de Convenciones "Puerta de Oro" era un hervidero de colores, sonidos y energía adolescente nerviosa. En el backstage asignado a los grupos de la región, el ambiente entre los Alegres de La Esquina Negra era de tensión palpable, teñida de un miedo sordo. Llegaron tarde, con la historia del "problema mecánico" aún pegada al polvo de sus zapatos. Ana los había guiado con mano firme a través del registro, con una sonrisa profesional pintada en el rostro que le dolía como una máscara de ye