. Preocupación
Ariana se llevó ambas manos a la cabeza.
El sonido del noticiero seguía retumbando en la sala como un eco cruel, repitiendo imágenes que no podía ni quería procesar del todo: flashes, gritos, el rostro endurecido de Leonardo escoltando a Olivia, las palabras asesinato, escándalo, corrupción.
Su respiración se volvió irregular.
—No… —murmuró, más para sí misma que para alguien más—. No, no, no…tu no debes estar ahí, Leoanardo por favor.
No dudó ni un segundo más.
Giró sobre sus t