Más tarde, Anya decidió ir al cementerio. Emerson tuvo que ir a la empresa, así que Anya dejó un momento a Sienna con la niñera y Holly que estaba visitándola.
Caminó hasta la tumba de su madre, llevaba rosas blancas; fue extraño estar ahí.
Siempre visitaba a su padre, pero nunca imaginó que tan pronto visitaría a su propia madre.
Puso las rosas en su lugar, y se puso ante ella.
—Madre, la tormenta del dolor ha acabado, ahora solo queda el recuento de daños. Mi corazón estaba roto, ahora est