74° La jugada definitiva.
El proceso del almuerzo fue relativamente complicado. El mayordomo había llegado unos minutos después y me ayudaba a traducir todas las órdenes.
Mi intención era hacer varios tipos de salsa diferentes para que los comensales pudieran probar la que más les guste, pero tampoco debíamos hacer en exceso, porque no quería que se desperdiciara ni una sola gota.
Expresar todo eso en el medio francés que yo tenía fue un poco complicado, y de no ser por el mayordomo hubiera sido un caos completo, pero a