50° El traidor.
Todo parecía un caos terrible afuera. No sabía qué era lo que estaba sucediendo, pero los disparos sonaban cada vez más fuertes y estaban cada vez más cerca.
Necesitaba salir de ahí, necesitaba ponerme a salvo, porque estaba segura que pronto terminaría en el fuego cruzado. Pero entonces la puerta se abrió.
Un hombre apareció de repente, se veía muy asustado y pálido. Lo identifiqué como uno de los trabajadores del hombre calvo porque traían el mismo uniforme oscuro con sus armas tecnológicas.