147° La muerte que libera.
El silencio después del combate no fue alivio inmediato.
Fue raro.
Pesado.
Como si todos estuvieran esperando que algo más ocurriera, que alguien volviera a levantarse, que la guerra no hubiera terminado del todo. El cuerpo de William seguía en el suelo, inmóvil, y aun así nadie lo miraba demasiado tiempo seguido.
Era como si hacerlo…
Le diera la oportunidad de volver.
Yo seguía de pie junto a Mauricio.
Sentía su mano cerca.
No tocándome todavía.
Pero presente.
Como si necesitara asegurarse de