51° La condición.
Sentí un escalofrío que me atravesó todo el cuerpo como un enorme golpe; incluso mi aliento se entrecortó.
— ¿De qué estás hablando? — le pregunté horrorizada a Mauricio.
El hombre, a pesar de la situación y de que yo sabía me había metido en un enorme problema, apretó con fuerza mi mano.
— Ya te lo dije: él es un traidor. Es un traidor, y le di oportunidad de vivir por lo que representó alguna vez para mí, pero le dije que si volvía a verlo, que si volvía a aparecerse en mi vida, no iba a d