La camioneta avanzaba por una carretera secundaria, rodeada de árboles densos y curvas cerradas que parecían tragarse el mundo exterior. Dentro, el aire era pesado, espeso, casi irrespirable. El motor vibraba bajo el metal, marcando un ritmo constante que contrastaba con el caos que aún latía en la mente de Michael.
Seguía tirado en la parte trasera, con el cuerpo rígido, como si todavía le perteneciera a alguien más. Pero ya no era completamente cierto.
Poco a poco… algo estaba cambiando.
Prim