Cap. 111: El amor no tiene edad.
Cap.29: Algo nuestro.
Unas semanas después.
El auto avanzaba por un camino rodeado de árboles, con el sol filtrándose a través de las ramas y creando un juego de luces y sombras sobre el camino de tierra. Alexander había recogido a Verónica con la excusa de que quería mostrarle algo especial, pero no había dado demasiados detalles. Verónica, sentada en el asiento del copiloto, no dejaba de mirarlo con sospecha.
—De verdad, Alexander, ¿qué estás planeando? —preguntó, arqueando una ceja.
Alexander le sonrió, esa sonrisa que siempre lograba desconcertarla.
—Solo confía en mí —respondió con un tono tranquilo, pero su mano se extendió para tomar la de Verónica, entrelazando sus dedos con los de ella mientras conducía.
Verónica no pudo evitar sentir un ligero estremecimiento al contacto. Aunque fingió desviar la mirada hacia la ventana, sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa.
Emily, desde el asiento trasero, interrumpió el momento con su típica energía.
—¡Es una sorpresa! Pero te va