Takashi se dejó caer en una esquina de la habitación, sus ojos fijo en todo lo que hacían los médicos, la adrenalina en su cuerpo era tal que parecía ver en cámara lenta toda la situación, como un grupo de mujeres de bata blanca, conectaban unas pequeñas cunas que mas parecían huevos de plástico transparentes, donde una luz azulada seria la encargada de mantener a la temperatura adecuada a los niños, los cuales continuaban llorando, un débil sonido que le hacía temblar el corazón, más débil que