Dos días fueron los necesarios, para que los médicos comenzarán a retirarle los sedantes a Mia, dos días en lo que Takashi se encargó de sus hijos, mientras su familia se ocupaba de él, y no solamente eso, la madre de Mia se encargó de recrear los platillos que su hija le hacía a su esposo, no era mucho, pero al menos sentía que de ese modo, no extrañaba tanto a Mia.
— Vamos conejito, abre tus ojos, amor, los médicos me dijeron que solo es cuestión de tiempo, pero que no debería pasar de hoy el