Takashi estaba perdido en la pasión del momento, al sentir a Mia entre sus grandes manos, la forma en la que sus nalgas se ajustaban a la perfección y él podía apretarlas como siempre lo soñó, estaba delirando a medida que la lengua de Mia descubría la suya, su deseo mas profundo era llevarla contra un tronco y recordando las cicatrices de Mia y que estaban en medio del camino que llevaba a su villa, el arrojarla al suelo y desvestirla para lamerla entera, no era una opción, por lo que dejo rie