EL REGRESO DE LA ESPOSA.
Isabella Romano.
El sol caía de manera lenta sobre el horizonte, pintando el mar de un hermoso dorado espeso que parecía que estaba derritiéndose sobre las olas del océano.
Una risita infantil me hace voltear y veo como Luca corría en círculos mientras agitaba sus brazos, tratando de agarrar una paloma que escapaba de él. Rio mientras lo veía divertirse.
—Luca—llamo a mi hijo de un año y tres meses.
Mi hijo voltea a verme y corre torpemente hacia mi hasta finalmente