Isabella Romano
A la mañana siguiente de la aparición de Giulia, todo había cambiado en el piso. Todo parecía extraño.
Salvatore se había encerrado en su mundo, trabajando como loco durante el día, evitando mi presencia tanto como yo la suya, mientras que yo me enfocaba en cuidar de Luca, tratando de distraerme con él.
Luca estaba tranquilo, ajeno a todo el caos que había sucedido anoche. Pero yo no me encontraba tranquila, sabía que era cuestión de tiempo para que Giulia hablara y generará e