Salvatore Mancini.
No puedo odiarla. Por más que lo intento, no puedo.
He destrozado hombres por menos, he mandado a matar a traidores por una mirada, pero cuando pienso en Isabella, todo mi odio se desarma.
Y eso… me enferma. Me vuelve loco.
Debería sentir rabia.
Debería querer verla pagar por la mentira, por todos los días que me habló usando otro nombre, por las noches en las que creía conocerla, creía saber quién en verdad era y en realidad, me estaba ocultando la verdad.
Pero no puedo cul