Isa
El rostro de Gabriel aparece en mi mente una y otra vez mientras el taxi avanza hacia la fundación.
¿Cómo demonios me encontró tan rápido?
La pregunta me perfora el cráneo. No es solo sorpresa; es inquietud. Una sensación viscosa que se me pega a la piel. Gabriel siempre ha sido eficiente, pero esto… esto fue inmediato. Demasiado.
Saco el celular con manos todavía temblorosas y escribo un mensaje.
Isabela:
Margaret, Gabriel ya sabe dónde estoy. No sé cómo, pero lo sabe. Por si llega a apar