La ceremonia de confirmación del vínculo había concluido con éxito, pero la tensión en el Gran Salón seguía siendo palpable. El Gran Sacerdote despidió a la asamblea, y los invitados comenzaron a dispersarse.
Sech se acercó al Alfa Marcus y a Amira, tomando a Isis del brazo con una firmeza protectora. La comitiva real se movía con una precisión intimidante, deteniéndose justo frente a la pareja del Clan Luna Roja.
Marcus estaba lívido, sus ojos brillaban con una mezcla de terror y humillación.