Los días que siguieron al desafío del Consejo y al breve destello de lucidez de Lysander pasaron en un torbellino de preparativos. Finalmente, llegó el día de la ceremonia de confirmación del vínculo, un evento orquestado por Sech y Altea para reafirmar la autoridad de la Corona y acallar los rumores de su debilidad. El Gran Salón era un espectáculo de riqueza y poder.
Sech e Isis se encontraban en los aposentos reales. Sech, imponente en su armadura ceremonial oscura, ajustó el broche de la ca