El sol matutino se filtraba por las altas ventanas del ala de sanación, iluminando el polvo en suspensión y el ambiente de tensa calma. Isis había regresado, vestida con su túnica de sanadora, lista para continuar con el trabajo mental en Lysander. Sech estaba presente, de pie junto a la pared, observando con una mezcla de amor fraternal y fría vigilancia.
Isis se acercó al lecho, donde Lysander estaba despierto, jugueteando con un hilo suelto de la sábana, todavía atrapado en su regresión infa