Después de interrogar al prisionero, Sech modificó su estrategia. Decidió que la captura de Tessa podía esperar, la humillación pública de Rorek era la prioridad para restablecer la autoridad. La pequeña caravana, fortalecida por el éxito de la emboscada, cabalgó de vuelta hacia el territorio del Clan Ártico.
Llegaron a la fortaleza de Rorek en pleno mediodía. El Alfa Ártico estaba celebrando su supuesta victoria en el desfiladero, bebiendo y burlándose de la "huida" del Rey.
Sech no dio tiempo