15. Posesión
Lisseth Lancaster
Volver al salón de clases me dio una sensación extraña. Como si estuviera entrando a un lugar donde todavía podía ser yo misma. Donde nadie me recordaba quién era… o peor, a quién pertenecía.
Vi a Marcus apenas crucé la puerta. Estaba allí, en su sitio de siempre, con esa sonrisa fácil que hacía que el mundo pareciera menos cruel.
—Pensé que no volverías —me dijo con suavidad.
—Y yo pensé que te habrías cambiado de lugar para evitar otro café encima —respondí, sonriendo.
Reím