14. Donde pertenece
Lisette Lancaster
El sonido de mi despertador me sacó de golpe del poco sueño que logré tener. No me sentía descansada, pero sí decidida. Hoy era el primer día en mucho tiempo que iba a hacer algo por mí. Algo tan simple como volver a clases.
Me levanté sin pensarlo demasiado. No quería darme tiempo para arrepentirme. Abrí el armario y, por primera vez en semanas, no elegí un vestido caro ni ropa que gritara “pertenezco a una jaula de oro”.
Vaqueros ajustados. Polo blanco. Zapatillas cómo