Capítulo 39
Luciano le tomó las manos para que ella sienta que el está ahí siempre, Estaban en medio del salón, rodeados de miradas, pero él no veía a nadie más, Solo a ella, a su mujer, a su Camila, era su centro, su vida.
—Te amo mi amor —dijo él, con ternura —. Eres tú desde el primer día. Y no pienso soltar lo que es mío.
Ella lo miró ahora su segura de su amor, Respiraba agitada, con el corazón en latiendo en su garganta.
Dio un paso hacia él y lo besó, Un beso tierno, lleno de todo lo qu