Capítulo 109
Pasó un mes.
La vida en Italia no era tan tranquila como Camila había imaginado.
Intentaba mantener la casa en orden, cuidar a los bebés, y al mismo tiempo ayudar a Laura, pero nada funcionaba.
Laura pasaba la mayor parte del tiempo encerrada en su habitación, llorando o dormida por agotamiento. Algunas noches gritaba el nombre de su hija hasta quedarse sin voz, y en las noches salía a los bares de la ciudad a emborracharse
Camila hacía lo posible por acompañarla, pero era como hab