Capítulo 103
Camila llego al hospital con el corazón acelerado, allí la esperaba Lucíano muy alterado por lo que estaba pasando.
Apenas bajaron del auto, vieron a Laura caminar de un lado a otro frente a la sala de urgencias. La joven estaba llorando y tenía las manos temblorosas.
Al verlos, Laura corrió directo hacia su hermano y lo abrazó con fuerza.
—No sé qué pasa —dijo entre sollozos—. vine en cuanto me dijiste.
—El médico dijo que está muy mal —suspiro el hombre intentando no quebrarse.
Luciano la abrazó tratando de mantenerla firme, aunque él mismo estaba en shock.
Un enfermero se acercó para hablarles.
—El doctor no le da muchas probabilidades de vida —explicó—. Está muy débil. El daño es demasiado severo. Si sobrevive, sería un milagro.
Laura cayó de rodillas al suelo. Camila se apresuró a sostenerla.
—No… no puede morir —decía con la voz quebrada—. Lo quiero, es como un papá… no puedo perderlo. No puedo…
Luciano se agachó y la sostuvo por los hombros.
—Estamos aquí, Laura.