Ella gritó al sentir sus fuertes manos sobre su cuerpo, empujándola hacia el auto con una determinación que la hizo temblar. Elyna reaccionó instintivamente, mordiendo con fuerza su mano.
El gruñido de Julián resonó como un rugido bajo la lluvia que comenzaba a caer ligera, y antes de que pudiera recomponerse, la empujó hacia el suelo.
Elyna cayó de lado, el golpe no fue fuerte, pero el susto le paralizó la respiración por un instante.
Chilló, un sonido agudo y asustado que parecía el de un pequ