Al día siguiente, el sol se filtraba tímidamente por las ventanas del hospital, anunciando un nuevo comienzo. Elías recibió el alta médica bajo la estricta supervisión de los especialistas.
Elyna, con el corazón todavía latiendo con una mezcla de alivio y ansiedad, tomó una decisión firme.
No permitiría que el niño regresara a la toxicidad de la casa de Esteban mientras este estuviera incapacitado.
Miró a Julián, quien la observaba con esa mezcla de respeto y adoración que solo él sabía brindarl