Quince días Después.
Elyna y Salma aguardaban en la sala de espera privada.
Elyna estaba nerviosa.
Pronto apareció el doctor.
—Señora Altamirano, Salma... por favor, pasen. —La voz del doctor las llamó, rompiendo el hechizo de silencio.
Entraron. El médico revisó los resultados y sonrió.
—Salma, los niveles de la hormona están altos. ¡Es un éxito rotundo! ¡Estás embarazada! Todo funcionó a la perfección. El embrión se ha implantado.
Elyna estaba tan feliz y abrazó a Salma
—Gracias... gracias, Sa