—¡Madre! ¿Por qué haces esto? —la voz de Juliano sonó más alta de lo normal, cargada de frustración y de una determinación que Elyna no le había visto antes—. Voy a casarme con Salma… quieras o no.
Las palabras quedaron suspendidas en el aire como una sentencia.
Elyna abrió los labios, intentando responder, intentando hacerle entrar en razón, pero no pudo. No encontró las palabras. No porque no las tuviera… sino porque comprendió, en ese instante, que él ya no estaba dispuesto a escucharla.
Juli