Rafael comenzó a reír, una risa cargada de arrogancia. Bebió lo que quedaba de su copa de un solo sueldo y asintió.
—¿Es decir, ella tiene beneficios por ser tu enamorada? Eso no es muy ético y es algo con lo que no estoy de acuerdo.
Max chasqueó con su lengua, la actitud de Rafael lo estaba irritando mucho más de la cuenta.
—No voy a pedirle disculpas, la despedí porque no confío en ella. Ni siquiera fue porque asumí que tenían ustedes dos alguna relación.
—¿Por qué no confías en ella? Ni