Zoe llegó hasta su casa con Elizabeth. Se ubicó en una habitación tal y como lo había ordenado la mujer.
Elizabeth se cruzó de brazos esperando que Rafael llegara.
Tener la disposición de Zoe para realizar lo que estuviera en sus manos, era magnífico.
Tal y como lo previó, Rafael llegó con cara de pocos amigos.
—Hasta que te dignas a venir, te envíe un mensaje de que le habían dado la salida a tu esposa… te envié ese mensaje hace bastante tiempo ¿No crees que tardaste demasiado?
—Vine porq