El amanecer llegó demasiado rápido para Ziara.
El sonido del reloj no había terminado de sonar cuando ya estaba de pie, con la sensación de que el día le pediría más de lo que tenía para dar. La reunión familiar para el compromiso la había dejado exhausta, pero también más decidida. Había visto las miradas de desprecio de los Moretti, la tensión helada de los López y la irritación creciente de Yaniel… y aun así, no se había derrumbado.
Esa victoria silenciosa era solo suya.
Se preparó con rapid