Ziara despertó con los ojos pesados y el cuerpo aún más. Había dormido mal, como si sus pensamientos hubieran peleado entre sí toda la noche. La imagen de Yaniel pasando de la frialdad absoluta a la preocupación silenciosa se repetía en su mente como un eco que no podía ignorar.
“¿Por qué te importa tanto lo que piensan de mí?”, le había dicho él.
Y aunque la pregunta había sonado dura, fría y arrogante, la verdad es que detrás de ella había algo más. Algo oculto. Algo que no encajaba con el ho