Ziara comprendió que los límites reales no se anuncian el día que decidió no responder de inmediato,no fue una omisión impulsiva fue una elección consciente.
El mensaje llevaba horas esperando en su bandeja de entrada,redactado con cortesía excesiva, con esa falsa delicadeza que suele preceder a una exigencia disfrazada no pedía nada explícito, pero insinuaba demasiado,una reunión “necesaria”,un ajuste “inevitable”,un replanteamiento “por el bien común”.
Ziara leyó entre líneas sin esfuerzo, an