¡Tal como pensó, el asunto de la fuga de gas había sido obra de esa mujer Isabella!
El señor Cárdenas estaba acabado, nunca podría recuperar a Marisela.
Marisela había sido incriminada, casi muere, y el señor Cárdenas en ese momento no investigó, sino que la acusó de querer incriminarlo a él.
Ahora que la verdad estaba frente a sus ojos, ya no tendría nada que decir.
Aurelio suspiró profundamente en su corazón, tomó la laptop y se levantó, pidiendo permiso por una hora.
Salió por la puerta princ