Después de que terminara de hacer mi trabajo, aproveché para dar un paseo ya que me moría del aburrimiento.
Por un lado Chloe no había vuelto.
Y Yanna tampoco estaba sola.
Así que no tenía oportunidad de volver a preguntarle absolutamente nada.
No sé por cuanto tiempo estuve caminando, maravillada con el bosque.
El aroma de las flores era exquisito y la vista ni hablar.
Sin embargo, lo que hizo que mi paso se detuviera fue que de repente tuve un lobo inmenso frente a mí.
Cada part