—¿Estás lista?—la voz grave de Nicholas preguntó antes de mirarla y notar la palidez en su expresión.
El no liberó su mano de su agarre suave, con la otra cubrió su mejilla observándola con preocupación.
El calor de su contacto hizo que quisiera acercarse más a él, olvidarse de lo que los rodeaba, estaba sumergida en un miedo del que necesitaba escapar.
—¿Qué pasa, amor? ¿Te sientes mal?
Alexia movió la cara para besar su mano sin quitarle los ojos de encima notando como los ojos, él